Más de 40 mil muertos,gente inocente en las cárceles  y muchos desaparecidos es la prueba que la política ha fracasado.
Los verdaderos mexicanos no somos agachones hace falta desempolvar la historia.

vamos a actuar !

Todos somos Sicilia.










Este mamarracho hasta este día no se manifestado  sobre la marcha el 6 de Abril 2011
Sus razones tendrán. Válgame Dios que modales son estos entre la gente de gobierno.
La gente de Morelos estamos esperando que nos hable, que nos explique  y si no puede explicarnos: pues que se valla a chingar a su madre. Los ciudadanos nos aseguraremos que así sea.




Que pensaría este reducido a pinche? que el trabajo de gobernador no tiene responsabilidades?
que jornalero no las tiene?   pensaría que solamente era reuniones con sus putas tomando tepache o champagne?

Mándanos tus comentarios a  todossomossicilia@yahoo.com







Estoy respondiendo al llamado de escribir en el blog http://todossomossicilia.blogspot.com/   para expresar mi solidaridad a esta noble y justa causa de exigir nuestros derechos al gobierno mexicano y detener el derramamiento de sangre de inocentes en México, así como erradicar la impunidad y la corrupción, ya que  como un cáncer se están expandiendo por todo el país.  Esta ola de violencia a rebasado todas las leyes establecidas para proteger no solo los derechos de los ciudadanos mexicanos, sino también los derechos universales de los seres humanos, como fué establecido por la ONU, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, firmada en 1948    http://www.youthforhumanrights.org/what-are-human-rights/universal-declaration-of-human-rights/articles-1-15.html

También deseo incluir citas de personajes célebres en la historia, que hablan sobre este tema.    TODOS SOMOS SICILIA!!!!                                               
  

“Hay violencia y hay crueldad. Si queremos que sean insignificantes, la única forma es hacer que la voz por la paz sea muchísimo más fuerte. Hoy en día la gente no es razonable; ven la violencia como una alternativa viable. El problema es que está en ambos lados. Y cuando se responde a la violencia con violencia, lo único que sucederá es que se hará más violenta. Siento que nuestra única esperanza es hacer que la voz de la paz sea más fuerte que la voz de la violencia."   -Prem Rawat


"Esperamos que las instituciones resuelvan el problema de la vilencia, pero somos nosotros quienes tenemos que hacerlo. Actualmente no hay demasiados lugares en el mundo en los que la gente tenga espíritu de unión, de unificarse. Cuando se unan, no sólo habrá paz en la Tierra, sino en el corazón y la mente de cada ser humano”       - Prem Rawat



Los creyentes de todas las religiones junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz”       Juan Pablo II



“La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz; pero puede perderse todo con la guerra”                Juan XXIII


“El hombre tiene que establecer un final para la guerra; si no la guerra establecerá un final para la humanidad”       John F. Kennedy


“El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia; se le otorgó una conciencia y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer carne de otro”                               Martin Luther King


“La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia”     Mahadma Gandhi

      

 Edith Gonzalez    paz1a1@ymail.com





Todos somos Sicilia porque con el asesinato de Juan Francisco, a la vez que sentimos el dolor de la pérdida, compartimos la tristeza y la rabia de ver una vez más como a una vida se le arrebata ferozmente la posibilidad de florecer.
Todos somos Sicilia porque esa brutalidad ejercida sobre Juan Francisco, sus amigos y los demás jóvenes de todo el país, muestra la incapacidad de quienes dicen ser la autoridad, para cumplir con la obligación de ofrecer a la juventud oportunidades de educación y empleo, ya que los MUERTOS no van a la escuela, ni buscan empleo.
POR ESO: ¡YA BASTA!!... ¡NI UNO MAS!!!  .... ¡TODOS SOMOS SICILIA!!!
Iskra P.  del colectivo Cuarto Menguante


 Iskra Ponce
 iskra.cuarto_menguante@yahoo.com.mx




PRONUNCIAMIENTO FRENTE A LA VIOLENCIA EN MÉXICO
                       
                        México, D.F. 15 de abril de 2011

                        
Pronunciamiento de estudiantes de teología.




PRONUNCIAMIENTO FRENTE A LA VIOLENCIA EN MÉXICO
No me gusta, Señor Jesús, esta sociedad que he recibido.
No acepto sus sistemas, ni sus estructuras opresoras.
Aquí estoy, para aprender que sólo el amor cambia la vida;
para denunciar sin odios las injusticias;
para llevar esperanzas al hombre pisoteado.

A la opinión pública:
Frente a la situación de violencia que vive nuestro país,
y respondiendo a la convocación que ha hecho Javier Sicilia,
 a quien manifestamos nuestro apoyo y nuestro cariño,
queremos pronunciarnos. Somos religiosos católicos,
estudiantes de teología, pertenecientes a distintas congregaciones.
Estas son palabras que sencillamente quieren expresar nuestro sentir,
nuestro pensar y nuestros anhelos ante la realidad que estamos viviendo.
Vemos que México está en una verdadera emergencia nacional,
cerca de 40 mil muertos en cinco años hablan de una sociedad desgarrada,
 de una situación que ha llegado al límite
 y que se convierte en una interpelación a la conciencia y a la dignidad humana,
 tan lastimada, de los que habitamos en este país.
Una sociedad rota por la magnitud de la violencia de los grupos criminales
 y todo el dolor y la muerte que trae consigo, y que, como ha dicho Javier Sicilia,
no tiene nombre. Y porque el gobierno, al optar por el camino de la guerra
 y la militarización, ha asumido un derrotero que acrecienta la violencia
 y permite una violación constante de los derechos humanos,
 mientras que al mismo tiempo mantiene
y profundiza las problemáticas más hondas del país:
pobreza, desigualdad, exclusión, desempleo,
 falta de acceso a servicios de educación y salud de calidad,
falta de condiciones básicas para una vida digna.
Una clase política corrompida
 y que no tiene ya nuestra credibilidad parece debatirse en un escenario de mutuas descalificaciones
y luchas de poder mientras el país a su alrededor se convulsiona.
Como Iglesia católica, muchas veces hemos olvidado nuestro origen,
 no somos referente de solidaridad con los pobres ni de un compromiso con la justicia social.
La misma ciudadanía se muestra muchas veces anestesiada, amordazada por el miedo
 y sujeta por la impotencia, sin levantarse.
Ante esta situación queremos decir, en primer lugar, que rechazamos todo tipo de violencia.
Por ello no sólo rechazamos la criminalidad, sino que también estamos en desacuerdo 
con la forma en que el gobierno está enfrentando las problemáticas del país.
 Creemos que la violencia y la delictividad que vivimos son también síntomas de 
una profunda crisis económica y social,
de una injusticia estructural que lleva gestando dinámicas de muerte desde hace mucho tiempo.
Como cristianos creemos en el Dios de Jesús, Dios de la vida, de paz, de justicia y amor.
Rechazamos con dolor las cruces impuestas sobre tantos hermanos nuestros: 
la cruz de la muerte violenta, 
de la pérdida de un familiar o amigo,
de la migración forzada y la violencia contra los migrantes, la cruz de la exclusión y de la pobreza que es una muerte lenta. Creemos
 y apostamos por el proyecto del evangelio, que tiene una de sus más claras expresiones en las bienaventuranzas:
 el Dios de Jesús está en favor de los pobres y nos anima a construir la paz con justicia.
Por eso también nos hallamos esperanzados. Nos sentimos conectados e identificados en el grito que levantó Javier Sicilia a partir de que le fuera arrebatado su hijo,
y con las movilizaciones ciudadanas que son un acto de libertad. Creemos que lo que hagamos aquí y ahora es importante. Somos nosotros,
la sociedad, los ciudadanos, los que tenemos que dar el primer paso para cambiar esto. La clase política y la clase criminal no tienen la última palabra.
El cambio, si queremos cambio, vendrá desde abajo, desde la raíz, desde lo pequeño, desde la solidaridad y la unión de muchos.
Nos animan las experiencias donde no ha dejado de construirse una Iglesia cercana, incluyente, comprometida. Nos dan esperanza hombres y mujeres que,
desde la Iglesia, desde su experiencia de fe, alzan su testimonio como voces proféticas que denuncian el pecado estructural y anuncian otro mundo posible, más fraterno y humano.
Pastores como don Samuel Ruiz, don Raúl Vera, y tantos cristianos de a pie, pequeñas comunidades donde se teje la memoria viva del evangelio.
Nosotros también queremos, como jóvenes de la Vida Religiosa en nuestro país, unirnos a esas voces y caminar hombro con hombro junto a todos los mexicanos que,
sin importar de qué condición, ideología o credo sean, quieren un México donde la paz, el amor y la justicia sean una realidad.
Fraternalmente.

Bernardo Sada Monroy


bernardosada83@yahoo.com